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¿De qué se trata el IVA Intracomunitario?

julio 20, 2019

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un impuesto inevitable y costoso para todas las transacciones comerciales entre empresas que participan en intercambios nacionales o europeos. El comercio intracomunitario entre los Estados miembros de la Unión Europea se rige en particular por las directivas europeas. Sin embargo, la tasa y las modalidades de aplicación pueden variar considerablemente de un país a otro.

Al cumplir con la normativa vigente, una empresa evita posibles sanciones que solo pueden perjudicar sus actividades. Más allá de las sanciones financieras, un impacto en la imagen podría ser significativo en el mundo económico. En el caso de transacciones internacionales, la asistencia de un experto es muy útil para adaptarse a las diferentes condiciones y procedimientos aplicables. 

¿Qué es un número de IVA intracomunitario?

Se refieren a todas las empresas europeas sujetas al IVA en un estado miembro que, como parte de sus intercambios comerciales con una empresa ubicada en otro estado miembro, tiene un número de identificación fiscal denominado número de IVA intracomunitario.

Este número se utiliza para cargar el IVA en Europa, pero también permite la exención del IVA en la facturación. En este caso, debe aparecer en la factura nuestro número de IVA intracomunitario y el de nuestro cliente. Recordemos que, es esencial que nuestro negocio, así como el negocio de nuestro cliente, se encuentre en la Unión Europea.

¿Como obtener un número de IVA intracomunitario?

Para obtener un número de IVA intracomunitario en España, es importante demostrar a las autoridades fiscales españolas que el servicio se realiza desde España. De hecho, para beneficiarnos de las ventajas del IVA intracomunitario, es decir, el cobro sin el IVA en Europa, nuestra empresa debe tener presencia física en España. La situación ideal sería tener un socio residente español. También es posible justificar la presencia física con un alquiler local en España donde un empleado español trabaja en dicho local.

Si somos compradores

Como consumidor, cuando compramos bienes en otro país bajo el IVA, en la factura encontraremos la tasa de IVA correspondiente a ese país. Este impuesto se paga obviamente al país de origen.

Si compramos como negocio, el pago del impuesto que se hace a otro país de la UE no se puede compensar con el IVA español que recauda junto con nuestros ingresos. Esto aumentaría el costo de nuestra compra y reduciría las ganancias.

Para evitar eso, la legislación europea sobre el Impuesto sobre Valor Agregado permite a las empresas emitir facturas sin IVA a empresas extranjeras, pero que estén dentro de la UE, la única condición es que estas empresas estén debidamente registradas y sus números de IVA europeos aparezcan en la base de datos para ese fin.

Con este registro único, le podemos solicitar a nuestros proveedores en otro país que nos emitan una factura con tasa cero de IVA.

Si somos vendedores

Cuando vendemos a una empresa o persona no registrada en el IVA, debemos aplicar el IVA de España en la mayoría de los casos. Sin embargo, existe una regla particular que se aplica en casos de prestación de servicios por medios electrónicos a través de procesos automáticos sin la intervención de trabajadores humanos.

Si una empresa extranjera nos solicita que emitamos una factura intracomunitaria, es decir, sin IVA, debemos realizar un chequeo de nuestro cliente antes de emitirla, para verificar que esté registrado como un comerciante europeo.