¿De verdad conoces tu público objetivo?

Comercios | 26/01/2017

No son pocas las empresas que han lanzado al mercado productos o servicios enfocados a un determinado sector de la sociedad para descubrir que, realmente, sus clientes tenían un perfil muy diferente. Conocer quién necesita el fruto de tu trabajo es uno de los puntos de partida de cualquier proyecto empresarial.
Conocer a tu público objetivo te ayudará a ofrecer mejores productos y servicios, así como a publicitarlos
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Cuando a un emprendedor se le ‘enciende la bombilla’ con una de esas ideas geniales para montar un negocio, el siguiente paso tras describir el producto o servicio es determinar quién estaría interesado en adquirirlo. De hecho, no hace falta ninguna formación empresarial específica, es una pregunta natural que sigue al propio planteamiento de la idea que se quiere comercializar. A eso se le llama ‘target’ o público objetivo: las personas que estarían dispuestas a consumir aquello que ofreces o aquellas más propensas a hacerlo.

Tener claro cuál es nuestro público objetivo debe ser una prioridad a la hora de iniciar cualquier tipo de iniciativa empresarial, ya que es una de las bases de todas las acciones y estrategias que pongamos en marcha. Por ejemplo, si vamos a poner un comercio, debemos hacerlo en un barrio en el que tenga especial presencia nuestro público objetivo, ¿no? De la misma forma, para cualquier campaña de publicidad o marketing conocer el ‘target’ es, sencillamente, imprescindible.

Cómo encontrar a tu público objetivo

Lo más habitual durante las primeras semanas del inicio de cualquier proyecto empresarial – mucho antes de que el producto o servicio esté en el mercado -, es dedicar buena parte de los esfuerzos tanto a mejorar aquello que se va a ofertar como a analizar y encontrar a quién se le va a ofertar.

Por tanto, para encontrar a nuestro público objetivo hay que identificar las características comunes que definen al tipo de cliente que estaría dispuesto a consumir nuestro producto. A esto se le denomina segmentación del mercado, y puede hacerse en base a muchos factores, como: género, edad, nivel económico, nivel educativo, lugar de residencia, lugar de trabajo, estado civil, aficiones e intereses… realmente no hay límites y cuantos más parámetros barajemos para un determinado público objetivo, mejor.

Por ejemplo, hemos tenido una idea de negocio que consistirá en abrir un pequeño local de venta de productos de los años 80. Tras analizar el mercado y ver que hay una demanda creciente para este tipo de objetos, nos ponemos manos a la obra para realizar nuestro plan de negocio. Pero antes siquiera de decidir dónde vamos a situar nuestro local, necesitamos conocer cómo es el perfil del cliente que vendrá a nuestra tienda, así podremos hacer todo lo necesario por captar su atención.

En este caso vamos a decir que nuestro negocio estaría enfocado tanto a hombres como mujeres y que la edad clave va a ser desde los 25 a los 35 ó 40 años. Son las personas que vivieron los años 80 con mayor intensidad y, por lo tanto, son más propensos a guardar un buen recuerdo de esa época y a querer rememorar todas esas experiencias con la adquisición de objetos ‘retro’.

Además, entendemos que nos dirigimos a un público con un nivel adquisitivo medio y medio-alto, ya que vamos a ofrecer objetos que no son de necesidad cotidiana, más bien artículos de ‘capricho’. Por supuesto, como conocemos la edad a la que nos vamos a dirigir, ya tenemos una idea aproximada del barrio en el que nos instalaremos, ni uno demasiado joven –de estudiantes-, ni uno demasiado envejecido –personas de la tercera edad-.

Como nuestra tienda ‘ochentera’ se va a centrar en determinados productos que fueron especialmente populares en aquella década, también podemos segmenta nuestro público en base a esos gustos: música, vídeojuegos, ropa, cintas de vídeo, objetos de coleccionista…

De manera muy resumida, así se debería realizar el dibujo de nuestro público objetivo. Recuerda, de esta segmentación de mercado deberíamos sacar respuestas claras como: el precio medio de nuestros productos, las características y calidad de los mismos, aspectos diferenciales de nuestro local, imagen de marca, atención al cliente, entre otros muchos.

Si al comenzar un negocio conoces perfectamente tu público objetivo, habrás dado un gran paso para el éxito de tu empresa.

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