Siete recomendaciones que tienen que empezar a poner en práctica las pymes para pagar menos impuestos

Pymes | 30/03/2016

Las pequeñas y medianas empresas tienen una presión fiscal mayor que las grandes corporaciones, lo que en sus primeros años puede lastrar su negocio. Para poder ahorrar en su factura fiscal, es imprescindible que sigan estos consejos.
Si ingresas más de 50.000 euros al año, es mejor que constituyas una sociedad y tributes por este impuesto y no por el IRPF
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Se acerca el día 6 de abril, fecha en la que comienza la campaña de la declaración de la renta del año pasado. Una fecha que muchos españoles, por no decir todos, tienen marcada en rojo, ya que para algunos supone la cuenta atrás para la llegada de la esperada devolución, mientras que para otros implica el temido pago para ponerse al día con Hacienda. 

Mientras tanto, las pymes viven su especial ‘Día D’ con el fisco tres veces al año, ya que -la mayoría- tributan por el Impuesto de Sociedades, el cual las obliga a ingresar una cantidad “a cuenta” mediante tres pagos fraccionados que se abonan durante los 20 primeros días naturales de los meses de abril, octubre y diciembre. Es decir, que en este mes también se las tendrán que ver con Hacienda. 

En este sentido, cabe aclarar un par de cosas. Tras la reforma fiscal del gobierno, las pymes tributan a un tipo medio del 25% frente al 28% anterior, si bien, según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA), el tipo medio efectivo -es decir, el que realmente se paga- es de alrededor del 15%. Una tasa que a priori puede parecer baja, pero que si se compara con la de las grandes corporaciones, que es del 6%, escuece y mucho, pues una pequeña empresa dispone de muchos menos recursos que una grande. 

Por ello, muchos pequeños empresarios se preguntan qué es lo que pueden hacer para no verse tan estrangulados por Hacienda, sobre todo en sus inicios, cuando la mayor parte de los ingresos -si es que tienen- se van en impuestos. Ante estas dudas, vamos a sugerir algunas recomendaciones para que, sin ignorar las obligaciones fiscales, se puedan ahorrar algunos euros.

1. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

Un refrán muy manido, pero a la vez muy sabio. Posponer las obligaciones, del tipo que sean, solo acaban trayendo problemas a la larga. Si retrasas tus pagos a Hacienda, no vas a ahorrar dinero, sino que vas a gastar más, pues incumplir los plazos conlleva sanciones que se pagan con intereses, lo que puede poner en juego tu negocio. Con Hacienda, no juegues, cualquier incumplimiento se paga con creces.

2. Contrata un asesor fiscal

Probablemente al leerlo te digas a ti mismo, “qué más quisiera yo”. Evidentemente, contratar un asesor fiscal conlleva un gasto que la mayoría de las pymes no puede asumir, pero si tienes la suerte de disponer de algo de efectivo de sobra, no escatimes en este gasto. Con un profesional fiscal a tu servicio te asegurarás que tu factura fiscal esté al día y, además, contarás con sus consejos y experiencia para poder acogerte a ciertas ventajas -todas legales- que redundarán en beneficios para tu negocio.

3. Pasa del IRPF si ingresas más de 50.000 euros al año

Muchos emprendedores se resisten a constituir una sociedad civil porque creen que la factura impositiva será más alta. Error. Los expertos recomiendan hacerlo cuando se facturan entre 40.000 y 50.000 euros al año, pues de este modo comenzarás a tributar por Sociedades en vez de por el IRPF, lo que te saldrá más barato. Y es que, si lo haces por el segundo tributo, pasarás a pagar un 25% frente al 32% de la renta de las personas físicas.

4. Módulos para el IRPF

Si tributas por el IRPF tu actividad, podrás ahorrar si lo haces por el sistema de módulos, el cual te permitirá saber de antemano lo que vas a pagar y evitarte sorpresas, ya que se tributa por elementos, como la potencia de energía contratada, el número de empleados o el número de mesas (si se trata de un negocio de hostelería).

5. Comunidad de bienes, ¿qué es eso?

Una fórmula bastante desconocida pero que puede ser muy efectiva para los emprendedores es la comunidad de bienes, que pueden utilizar dos o más amigos cuando crean un negocio. En este caso, no es necesario crear una sociedad, sino que cada miembro de la empresa tributará por la participación que tenga en ésta. Los expertos creen que es la forma más competitiva a la hora de poner en marcha un negocio.

6. Incentivos a la capitalización

La reforma fiscal ha traído consigo novedades más allá de la bajada del tipo impositivo. Por ejemplo, se puede reducir la tributación en alrededor de un 10% de la base imponible si la empresa invierte en su crecimiento y estabilidad mediante incentivos a su capitalización. Ese ahorro tributario del 10% se destinará a capitalizar el negocio y constituirá una reserva indisponible durante los cinco primeros ejercicios.

7. Reserva de nivelación de bases imponibles

Se trata de un estímulo especial para las pymes que consta en excluir de la tributación hasta un 10% de la base imponible de un ejercicio, con un límite de hasta un millón de euros si se destina a crear una reserva indisponible con dicho importe, con el que se podrán compensar las bases imponibles negativas que se obtengan en un plazo de cinco años. Transcurrido ese plazo, la cuantía de la reserva que no se haya usado para dicha compensación se someterá a tributación integrándose en la base imponible de dicho año.

En BBVA con tu Empresa / Las asociaciones, bajo la lupa del Impuesto de Sociedades


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