Seis apuros de los que nos puede sacar el anticipo TPV de BBVA

El anticipo TPV de BBVA nos saca de muchos apuros financieros.

Pymes | 05/02/2016

El anticipo TPV de BBVA puede sacarnos, en alguna que otra ocasión, de muchos apuros. Si quieres conocer algunos ejemplos, entra en BBVA Con Tu Empresa e infórmate.
El anticipo TPV de BBVA nos puede sacar de infinidad de apuros
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BBVA nos ofrece una gran oportunidad a través de su TPV. Se trata del anticipo TPV de BBVA, a través del cual nuestra empresa puede obtener el anticipo del 100% de la facturación media mensual. El anticipo TPV de BBVA puede ser muy útil en la gestión de las necesidades de tesorería y capital circulante. Podemos salir de muchos apuros con menores necesidades de capital circulante y con un acceso mucho más sencillo a necesidades puntualmente altas de liquidez.

El anticipo TPV de BBVA nos hace la vida más fácil. Es una vía de financiación para el autónomo y para todos los negocios en general. Con herramientas como el anticipo de la facturación, el TPV nos ayuda a construir la empresa del futuro desde hoy mismo.

Y podemos salir de muchos apuros gracias a una herramienta con la máxima versatilidad como el TPV que nos ofrece, además de las modalidades tradicionales, otras modalidades tan versátiles como, por ejemplo, el TPV móvil GPRS, el TPV inalámbrico ADSL o el TPV virtual. Veamos algunos ejemplos de apuros financieros de los que nos puede sacar una de las principales virtudes del TPV de BBVA, como es la posibilidad de obtener a través del TPV un anticipo de nuestra facturación.

1) El surgimiento de la necesidad de un aprovisionamiento de existencias especial para atender una oportunidad

Cuántas veces nos tenemos que enfrentar a oportunidades que surgen súbitamente y para las que nos tenemos que preparar especialmente. Por ejemplo, si tenemos un restaurante y, de pronto, nos enteramos que la semana que viene por un evento inesperado van a llegar muchos visitantes a nuestra localidad, necesitaremos aprovisionarnos de muchos alimentos. Pero, como no cobraremos hasta que no lleguen a comer los visitantes a nuestro restaurante, podemos tener dificultades para comprar. Hay que financiar esa compra.

El anticipo TPV nos brinda una oportunidad única. Podemos obtener crédito directamente a través del TPV sin tener que acudir al banco. Evitamos así tener que pasar largo tiempo negociando, por ejemplo, con nuestros proveedores la financiación. Ganamos tiempo y liquidez, que serán muy valiosos para prepararnos para el día en el que esperamos tener muchos visitantes.

2) La atención de pequeñas reparaciones

A veces, surgen pequeñas reparaciones en nuestro negocio que deben ser atendidas con premura. Muchas veces el coste de la reparación en sí es pequeño, pero el trastorno en nuestros procesos de producción puede ser grande. Si ese es el caso, el anticipo TPV de BBVA es una rápida opción para obtener los fondos con los que satisfacer esa pequeña necesidad y, si existe algún mayor coste o disminución de ventas por el trastorno ocasionado, poder cubrirlo hasta que las aguas vuelvan a su cauce y podamos ir financiando el impacto.

El tiempo es oro cuando se habla de procesos que no funcionan bien porque algún elemento debe ser reparado. El anticipo TPV de BBVA nos permite no sufrir el agobio de tener pagos que realizar y que se nos junten inesperadamente con esas dificultades en nuestra tesorería. Mientras se realiza la reparación, tenemos un importante colchón en el anticipo TPV de BBVA.

3) Gratificaciones especiales a los empleados y concesión de adelantos inesperados

Toda empresa puede calcular unas previsiones más o menos razonables de posibles adelantos a los empleados a lo largo de un período o de las posibles gratificaciones especiales que pueda conceder. Sin embargo, puede suceder que en un momento dado tengamos que responder ante necesidades especiales. Ese podría ser el caso, por ejemplo, de alguna inclemencia meteorológica que ocasionase pérdidas al patrimonio personal de muchos empleados, o también podría ser el caso de algún comportamiento particularmente ejemplar de nuestros empleados que queramos gratificar.

No poder disponer del dinero con el que satisfacer ese adelanto o gratificación nos dejaría atados de pies y manos. Mañana puede ser tarde y nuestros empleados podrían no valorar bien un retraso. Pero la solución no debe ser incrementar nuestro fondo de maniobra para poder atender estos imprevistos, ya que son muy excepcionales y la financiación de ese mayor fondo de maniobra supondría mayor coste para la empresa.

4) La necesidad de conceder un aplazamiento inesperado a un cliente que deseamos cuidar especialmente

A toda empresa, con alguna frecuencia, le llegan clientes que solicitan condiciones de pago más ventajosas de lo habitual. Si el cliente no es demasiado estratégico, quizá puede ser pertinente renunciar a la operación. Pero, algunas veces, ese aplazamiento nos lo solicita uno de nuestros mejores clientes o un cliente nuevo con mucho potencial.

Es probable que nuestra intención sea conceder el aplazamiento, pero no pocas veces eso es seriamente complicado porque necesitamos ese dinero para un apretado calendario de pagos. Sin ese cobro inmediato necesitamos una solución para esos pagos. El anticipo TPV de BBVA evita que tengamos que preocuparnos por ese calendario de pagos, al ofrecernos una financiación a esos pagos más inminentes mientras llega el pago del cliente al que hemos concedido ese aplazamiento más largo.

5) Un repunte momentáneo de las devoluciones de los clientes

Las devoluciones de nuestros clientes suelen seguir patrones con una cierta predecibilidad. Aun así, no es extraordinario que podamos cometer algún error y muchos más clientes nos devuelvan el producto que vendemos. Todo empresario debería poner todo su esfuerzo para evitar tener devoluciones, pero los días en los que se acumulan muchas solicitudes de devolución de nuestros clientes son muy complicados. 

Pasado el mal trago, normalmente las aguas vuelven a su cauce y las devoluciones disminuyen drásticamente. Pero, hasta llegar ese día, nos ayuda extraordinariamente una solución como el anticipo TPV de BBVA que estará disponible en cualquier momento para responder a un incremento de los pagos momentáneo.

6) La posibilidad de acudir a un evento

Puede suceder que para nuestra empresa fuese una oportunidad fantástica acudir a un evento al que no esperásemos que nos invitaran. Incluso que la invitación se realice con escasa antelación, de forma que no tengamos demasiado tiempo para reunir el dinero con el que pagar los gastos tanto del viaje, como los derivados de nuestra ausencia durante el tiempo necesario para acudir al evento.

El anticipo TPV de BBVA es la opción perfecta para responder rápidamente sí a la oportunidad de acudir a un evento tan importante con la tranquilidad de poder afrontar rápidamente los diversos pagos necesarios para afrontar el viaje, el evento y las necesidades especiales para nuestra empresa.

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