¿Se lo pasan bien los usuarios en tu e-commerce?

Comercios | 07/03/2017

Una buena experiencia de usuario es una de las claves para que tus clientes compren un producto y, sobre todo, vuelvan a visitarte una segunda vez.
Una de las mejores maneras de mejorar la experiencia del usuario en tu e-commerce es seguir los pasos de las grandes plataformas
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En cualquier comercio, ya sea físico o digital, no solo es importante qué es lo que vendes, sino cómo lo vendes. Ese cómo es la experiencia del cliente, ya sea dando un paseo por los pasillos de tu local o navegando por las diferentes páginas de tu e-commerce. De ahí que las grandes cadenas de tiendas hagan ese esfuerzo en sus locales comerciales por ofrecer sensaciones únicas.

De hecho, hace poco hablábamos del neuroarketing como una forma de ofrecer una experiencia de cliente lo más completa e interesante posible: colores, perfumes, iluminación, decoración... lo importante es hacer sentir bien al cliente en el comercio. Y en un e-commerce, eso se traduce en una buena experiencia de usuario navegando en l página web, que tu cliente se lo pase bien y consiga lo que busca con el menor esfuerzo posible. Pero, ¿cómo conseguirlo?

  • Optimiza la carga de tu web: situamos este consejo en lo más alto de la lista porque, independientemente de todas las estrategias de venta y decisiones de diseño que tomes, si tu web no responde a tiempo y tarda demasiado de pasar de página a página, el usuario muy posiblemente se aburra y desista.
  • Menos es más: al hilo del punto anterior, existen muchas maneras de optimizar una web pero una de las más sencillas es reducir el contenido, imágenes, menús y demás elementos que recargan tu e-ecommerce, tanto visual como técnicamente. Así que además de agilizar la carga de tu tienda online, ofrecer un diseño cuidado en el que cada elemento esté ahí por un buen motivo, es fundamental para no perder al usuario entre demasiadas opciones.
  • Facilita el uso intuitivo: ese criterio selectivo a la hora de diseñar las secciones de tu e-commerce facilitará un uso intuitivo por parte del usuario. Es decir, debes facilitar que el primer contacto con tu web sea intuitivo, sencillo, lógico. Por ejemplo, ya nos hemos acostumbrado a encontrar el botón de ‘login’ en la esquina superior derecha. ¿Por qué vas a cambiarlo? De la misma forma, existen ciertas áreas que se deberían respetar en todo e-commerce, como los menús o categorías, los productos destacados, etcétera.
  • Haz caso a los mapas de calor: está demostrado que los usuarios de una página web tienden a concentrase en ciertas zonas de la pantalla por encima de otras: en concreto, la esquina superior izquierda es en la que más se fija un usuario normal. A partir de ahí, el usuario irá ‘leyendo’ tu web de izquierda a derecha, formando con la vista una especie de ‘efe mayúscula’ – F -. Es en esos puntos en los que debes situar los elementos que más te interese reforzar de tu web: ofertas, productos exclusivos…
  • Ley de los tres clics: aunque en la actualidad existe un intenso debate sobre la ley de los tres clics, conviene repasarla porque podemos aprender interesantes lecciones de ella. Esta ley postula que cuando un usuario pasa de los tres clics en una web para encontrar lo que busca, comienza a perder interés por lo que necesita hasta que abandona su búsqueda. Diversos estudios han echado por tierra esta afirmación, demostrando que el número de clics necesarios para comprar un producto no influye en la experiencia de usuario. Sin embargo, hacer el recorrido de compra de tus productos es un excelente ejercicio para saber cuántos clics, cuánto tiempo y qué proceso deben pasar tus clientes para realizar una compra.
  • Pasos hasta la compra: relacionado con el proceso de compra es importante que vayas indicando siempre qué pasos son necesarios para efectuar la adquisición del producto y cobrar su coste. El cliente siempre quiere saber en qué punto del proceso se encuentra y cuándo tendrá que tomar la decisión final de compra. No le dejes con esas dudas y guíale en todo el proceso.
  • Ofrece la posibilidad de dejar el pedido para otro momento: puede que tu cliente no esté listo para efectuar la compra, no pasa nada, pero permítele que guarde su cesta y vuelva más tarde, sin tener que pasar por todo el proceso de búsqueda y selección de producto.
  • Personaliza su experiencia: cuantas más compras realice el cliente en tu –ecommerce, mejor podrás conocerle. A partir de ahí, puedes ir generando sugerencias de productos que tal vez le resulten de utilidad, cestas específicas, descuentos… lo importante es que el cliente sienta que ha entrado en un lugar en el que le conocen y saben lo que le gusta y lo que no le gusta.

Pon a prueba tu e-commerce

No hay una  fórmula mágica para asegurar que tus clientes tendrán una buena experiencia de usuario, pero sí hay maneras de ir mejorándola poco a poco. Busca amigos, familiares –que estén dentro de tu público objetivo- que puedan ofrecerte una valoración externa y, desde luego, fíjate en lo que están haciendo otros e-commerce de tus sector.

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