Por qué pasar de un e-commerce a un negocio físico

Comercios | 01/02/2017

En plena era de crecimiento digital lo normal es que los negocios y pymes pasen de lo físico a lo virtual, del local comercial al sitio web. Sin embargo, las empresas nativas en internet no deberían obviar las numerosas ventajas que tiene contar con un local físico.
Las exigencias de tiempo, administrativas y económicas son muy diferentes a gestionar una tienda online
  • Compartir frase en
  • Google+
  • LinkedIn

Existen ciertos negocios que solo tienen sentido en internet. Es su medio nativo y el lugar en donde los clientes se sienten cómodos o donde se puede ofrecer un mejor servicio. Pero la gran mayoría de ecommerce podría llevar a cabo su actividad también en un local comercial ‘de los de toda la vida’. Y por muy anticuado que esto pueda sonar, disponer de un negocio físico que complemente nuestra actividad puede ser una estrategia muy interesante para nuestra pyme.

La oportunidad de ampliar nuestro público

Aunque el comercio electrónico crece a un ritmo vertiginoso y cada vez son más las personas que se deciden a realizar sus compras de manera online, todavía hay un porcentaje muy significativo de la población que, sencillamente, prefiere comprar en tiendas físicas.  

Al invertir en un local comercial estamos ampliando significativamente nuestra posibilidad de llegar a un tipo de público que, de otra manera, no estaría a nuestro alcance. Esta estrategia es especialmente interesante cuando nuestra clientela tiene una edad más avanzada y no está acostumbrada a utilizar internet o los dispositivos electrónicos como ordenadores o móviles.

Además, si hemos detectado que nuestro ecommerce es especialmente popular en un área geográfica determinada, no sería descabellado buscar un local comercial en esa zona que ayude a reforzar nuestra posición y nuestra marca en ese mercado.   

La confianza de un comercio físico

Esta idea está muy relacionada con el punto anterior. En el imaginario del consumidor sigue existiendo esa sensación de que un comercio físico, un lugar al que puedes ir a reclamar si el producto adquirido no es lo esperado, ofrece un extra de confianza. No en vano, muchas de las personas que no se deciden a comprar por internet esgrimen el argumento de la seguridad – tanto en el pago como a la hora de recibir lo comprado – como uno de los problemas que les previenen de comprar por internet.

El valor añadido que ofrecemos

La atención directa de nuestro consumidor, la posibilidad de responder preguntas, de realizar presentaciones, de facilitar muestras… todos esos puntos ofrecen un valor añadido muy interesante, crean la experiencia de compra que tantos consumidores aprecian y por la que vuelven una y otra vez. Esa fidelización es importante para cualquier negocio y contar con un local comercial puede ayudarte a conseguirla.

Nos ayuda a diferenciarnos de la competencia

Imaginemos que tenemos una tienda de bicicletas, un sector que en los últimos años se ha puesto de moda y, por ende, se ha convertido en caldo de cultivo para todo tipo de proyectos empresariales.

Si quisiéramos competir en este sector y ya disponemos de una tienda online, una buena manera de desmarcarnos de nuestra competencia directa podría ser abrir una tienda física que crearía sinergias y completaría la experiencia de compra que ofrecemos en nuestro ecommerce. Podríamos ofrecer pruebas de bicicletas, talleres o cursos de mantenimiento de nuestra bici… una propuesta diferencial que nos posicione y que posiblemente no se podría hacer sin un local comercial.  

Antes de pensar en abrir un comercio…

Abrir un local comercial cuando ya se tiene un ecommerce es un paso importante que implica riesgos. Las exigencias de tiempo, administrativas y económicas son muy diferentes a gestionar una tienda online, por eso a la hora de plantearnos complementar nuestra web con un local, debemos tener claros los motivos por los que vamos a hacerlo.

Además, es imprescindible cuantificar los costes económicos que va a conllevar, pero también los costes en materia de tiempo: ¿vamos a desentender nuestro ecommerce por darle vida a la tienda física? Si la respuesta es sí, deberíamos aplazar esta estrategia.

Como último consejo, antes de comenzar a explorar la posibilidad de abrir un local comercial nuestro ecommerce deberá tener unas cifras sólidas de ventas y un reconocimiento del público que nos avale. Solo entonces podremos intentar pasar de lo digital a lo físico, pero siempre con los números sobre la mesa y los objetivos claros.

En BBVA con tu empresa | ¿Buscas local para tu comercio? Aumenta tus posibilidades siguiendo estos pasos


ctawf1_post_step1a