¿Qué es el pay-out y qué representa para una empresa?

El pay-out nos muestra una decisión importante en la empresa

Pymes | 10/02/2016

El pay-out es un ratio de gran importancia asociado a los beneficios de una compañía. Si quieres conocerlo, entra en BBVA Con Tu Empresa e infórmate.
El pay-out nos muestra la elección de la empresa entre el reparto y la retención de beneficios
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El pay-out es un ratio que nos representa la proporción del beneficio neto que se destina al reparto de dividendos entre los propietarios de la empresa. El pay-out, por tanto, nos representa en qué medida el beneficio marcha fuera de la empresa, de manera que, en función del pay-out, podemos valorar también que el resto se queda en la empresa.

¿Qué implica para los propietarios elevar o reducir el pay-out?

Un elevado pay-out representa para los propietarios un retorno más inmediato de sus inversiones. Se obtienen beneficios y, en lugar de reinvertirlos, regresan rápidamente a los propietarios de la empresa.

El pay-out reducido es, por contra, una renuncia de los propietarios a la satisfacción inmediata a través del reparto de dividendos. Supone una apuesta por continuar financiando a la empresa.

Es importante tener en consideración que, para los propietarios, el valor de su inversión en la empresa depende de factores como la cuantía de los rendimientos y ganancias de capital que perciban,  del calendario en el que se perciban o el riesgo de la empresa. El pay-out afecta a esos aspectos.

En cuanto a la cuantía de los rendimientos, el pay-out es uno de los determinantes de la financiación y, por tanto, de la obtención de los beneficios que permitirán a los propietarios obtener retornos de sus inversiones.

Por lo que respecta al calendario en el que se obtienen los retornos, como decimos un pay-out elevado implica obtener retornos antes, mientras que un pay-out reducido implica una renuncia a que los retornos sean lo antes posible, lo que puede tener sentido para favorecer el futuro de la empresa.

También existe una relación entre el pay-out y el riesgo, en la medida en que un pay-out reducido suele estar motivado por la dotación de reservas voluntarias que contribuyan a minorar los riesgos de la financiación ajena. Pero, en todo caso, se debe mantener un equilibrio entre la financiación propia y la ajena, sin la cual la empresa pierde rentabilidad.

¿Qué implicaciones tiene para terceros el pay-out de nuestra empresa?

Los terceros escrutan toda la información que proviene de la empresa, a fin de saber más sobre su auténtica situación. Analizan, contrastan y ponen en cuestión cada información que ofrecemos, y en particular la información contable y aquella referida a nuestros planes y proyectos de futuro.

Un pay-out muy reducido puede ser percibido por los terceros como una señal de la confianza de los propietarios en el futuro de la empresa, una muestra de que la empresa es todavía más interesante de lo que se muestra a primera vista. No olvidemos que los gestores y los propietarios que mantienen el control de la empresa tienen información de la que solamente ellos disponen.

Pero también, puede ser que los terceros consideren que el pay-out reducido responda a la necesidad de la empresa de buscar financiación por esa vía porque no encuentra otra y porque existen dificultades financieras que aún no han aflorado.

Un pay-out elevado puede ser visto como una muestra de desconfianza de los propietarios en el futuro de la empresa. Pueden pensar que, si los propietarios no reinvierten en la empresa, es una mala señal.

En cualquier caso, es capital que sepamos transmitir adecuadamente las razones de nuestra decisión, sea cual sea, de forma convincente. Es decir, decidir el pay-out de la empresa implica también decidir cómo vamos a informar a los terceros de nuestra decisión.

¿Cómo condiciona el pay-out la financiación de nuestra empresa?

El pay-out afecta tanto a las posibles inversiones, como a su financiación. Además influye en aspectos tan importantes como el cash flow de la empresa, el fondo de maniobra o el grado de apalancamiento financiero que empleemos.

Cuando decidimos retener más o menos proporción de nuestro beneficio debemos pensar en sus efectos sobre la estructura del balance de la empresa. Una posibilidad es retener beneficios para invertir, para incrementar el tamaño. Pero también es posible retener beneficios para cancelar deudas.

Efectos sobre el apalancamiento financiero

La proporción en la que la empresa retiene beneficios hay que ponerla siempre en relación con el apalancamiento financiero. La disminución del pay-out es frecuente en empresas que buscan reducir el nivel de apalancamiento financiero. A través de esta vía, e incluso de una reducción de las inversiones, pretenden buscar una empresa de menor riesgo para los posibles financiadores ajenos.

En otros casos, se disminuye el pay-out con el fin de ampliar la empresa, incluso manteniendo el apalancamiento financiero. Se busca financiar nuevos proyectos y, para buscar financiación ajena, los propietarios también ponen su granito de arena renunciando a mayores dividendos.

Otro caso en el que los efectos sobre el apalancamiento financiero son neutros son aquellos en los que el aumento del pay-out viene acompañado de una ampliación de capital. Cambia la composición de los fondos propios, pero no su cuantía, ni el apalancamiento financiero.

Efectos sobre el fondo de maniobra

Las variaciones en la política de reparto de dividendos afectan al fondo de maniobra. Así, una reducción del pay-out conducirá (si todo lo demás permanece constante) a un ritmo mayor de crecimiento de los fondos propios y, por tanto del colchón que supone la financiación a largo plazo en general, el patrimonio neto en particular y, de ahí, el fondo de maniobra.

Relación con el cash flow de la empresa

El pay-out está relacionado con la capacidad de generar cash flow. El pago de los dividendos supone una salida de tesorería, de modo que en las fechas de pago de los dividendos la empresa habrá de tener dinero suficiente para hacer frente a ese pago.

Si una empresa tiene un calendario muy complicado de pagos que atender puede verse obligada a reducir el pay-out. Por ejemplo, ese caso se puede dar cuando la empresa tiene un escaso fondo de maniobra. Puede que la empresa tenga activos como para pagar los dividendos, pero no podrá atender a su pago si no es a través de la liquidación apresurada de activos que habrían de permanecer largo tiempo en la empresa.

En BBVA con tu empresa | El reparto de beneficios: aspectos legales y fiscales

Imagen | iStock.com/AndreyPopov


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