¿Por qué el TPV ayuda a mejorar la rentabilidad de la empresa?

El TPV mejora la rentabilidad de nuestra empresa

Comercios | 04/12/2015

El TPV favorece las ventas, reduce los costes y facilita una mayor rotación de los activos, al permitir el anticipo, disminuyendo las necesidades de capital circulante de la empresa.
El TPV es un aliado perfecto para mejorar la rentabilidad de la empresa
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Todas las empresas buscan medidas que les ayuden a mejorar su rentabilidad económica. Para mejorar la rentabilidad económica, hay que mejorar el margen y la rotación de activos; o, si aumenta solamente uno de los dos, que lo haga de forma suficientemente vigorosa como para compensar la caída del otro. Para mejorar el margen, hay que aumentar los precios de venta y reducir los costes; o, si aumenta solamente uno de los dos y el otro disminuye, que, otra vez, el aumento del uno sea lo suficientemente vigoroso como para compensar la caída del otro.

Con el TPV no hay dudas. Permite mejorar en los tres aspectos: favorece la mejora de los precios de venta, reduce los costes y permite una mayor rotación de los activos.

El TPV promueve el crecimiento de los precios de venta

Normalmente, salvo en mercados muy competitivos, los aumentos de la demanda de un determinado producto se trasladan a aumentos en los precios de ese producto. El TPV es una herramienta para que, para cualquier nivel de precios que establezcamos, tengamos una mayor demanda; o, visto de otro modo, para que dado un nivel de producción que saquemos al mercado, los consumidores lo valoren más. Varias son las razones.

Hay clientes que valoran mucho que se les dé facilidades de pago. Entre dos establecimientos con unas características semejantes, estarían dispuestos a pagar un precio mayor en aquél en el que puedan pagar con tarjeta, por la posibilidad de financiar el pago. También valoran favorablemente hacer un pago rápido, cómodo y seguro. Cuanto mejores condiciones haya para el pago, más estarán dispuestos a pagar. La tarjeta de crédito es uno de los instrumentos indispensables para emplear el crédito con cabeza, y no desaprovechar buenas oportunidades de consumo por no disponer en ese período de dinero. 

También el TPV es una referencia inexcusable en nuestra tienda online. El momento del pago es uno de los pasos más importantes en el comercio electrónico. Genera cierta frustración realizar una compra online y no tener un medio de pago digital. El TPV virtual es la forma natural de llevar a cabo nuestras ventas digitales, no disponer de TPV virtual puede hacer que el cliente esté dispuesto a pagar menos por nuestro producto.

El TPV también es una herramienta que facilita las campañas especiales y las promociones que facilitan las ventas de nuestro negocio, pero también la obtención de mayores márgenes. Fundamentalmente esas campañas tienen como objetivo extraer el máximo posible de lo que está dispuesto a pagar el consumidor. Ofreciendo diferentes ofertas podemos sacar el mayor partido a nuestra demanda, mejorando nuestros márgenes. Además el volumen de información generado por el TPV puede facilitar el diseño de esas campañas y promociones.

El TPV ayuda a reducir los costes 

El TPV reduce los costes relacionados con el proceso de venta, al reducir el tiempo necesario para el cobro, e incluso más con las mejoras ofrecidas por el pago sin contacto. Además, esa agilidad permite reducir las colas, lo que evita que se acumulen puntas muy elevadas de demanda que reclamen el empleo de cuantiosos recursos de la empresa para mantener un adecuado nivel de servicio. 

Eso es particularmente importante en los momentos clave de las ventas, porque no siempre es posible reforzar nuestra plantilla con personal suficientemente cualificado como para no deteriorar nuestro nivel de servicio. Si, para encontrar ese nivel de servicio, debemos pagar más a los empleados de refuerzo, cualquier medida que nos de agilidad, como el TPV, puede contribuir a mejorar nuestros costes. También puede evitar que tengamos que recurrir a personal poco capacitado que haga que nuestros procesos se ralenticen y se vuelvan más costosos.

También se reducen los costes relacionados con la seguridad, al disminuir el manejo de dinero metálico (que siempre es una baza importante para los ladrones) y con los desplazamientos al banco para ingresar esos cobros, lo que hace que nuestro personal quede más liberado y pueda realizar otras labores al mismo coste.

Además, todo lo relacionado con la gestión administrativa de los cobros se ve muy facilitado por el TPV gracias a la informatización. Se tarda menos tiempo en realizar las labores administrativas y, además, se dispone de más información y de mejor calidad, lo que mejora los costes de la gestión administrativa.

El TPV puede ayudar a mejorar la rotación del activo

La rotación del activo nos marca lo que vendemos por unidad monetaria invertida en los activos de la empresa. Por tanto, una manera de incrementar la rotación del activo es poder conseguir las mismas o mayores ventas con menos activos. Las mayores ventas pueden ser fruto de la mejora que produce el TPV en la demanda de la empresa, a la que antes nos referíamos.

También es importante tener en cuenta que hay un cliente que desea pagar con tarjeta. Ese cliente sería un cliente perdido de no tener TPV. Eso tiene mucha importancia en los pequeños comercios, porque algunos (poquísimos, y cada día menos) siguen sin tener TPV. Sin embargo cada día más personas quieren disfrutar de poder salir a la calle sin dinero en efectivo y hoy es posible gracias al TPV contactless. Y eso es algo que el público joven tiene muy en cuenta.

Pero existe una vía para poder reducir los activos necesarios para  generar un determinado nivel de ventas gracias al TPV: el anticipo TPV, que le ofrece BBVA. Toda empresa tiene unas necesidades de tesorería, que condicionan que una parte de los fondos que han de permanecer a largo plazo en la empresa financien las inversiones a corto plazo (el denominado fondo de maniobra). El anticipo TPV puede hacer que disminuya el valor óptimo del fondo de maniobra para su empresa. Ese valor óptimo disminuye porque, con menos activos de elevada liquidez podemos hacer frente a las pequeñas necesidades de tesorería, echando mano del anticipo TPV.

En definitiva, el anticipo TPV es una vía para obtener financiación que nos hace menos dependientes de la posesión de abundantes activos con un elevado grado de liquidez para hacer frente a necesidades puntuales de tesorería. Podemos reducir algo el activo no corriente de la empresa sin que ello implique tener menos ventas, lo que incrementará la rotación del activo.

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