Ponga un abogado en su empresa, al menos en todos estos supuestos

Pymes | 09/02/2016

Los abogados pueden ayudar mucho al buen funcionamiento de una empresa. Entra en BBVA Con Tu Empresa y descubre todos los supuestos en los que una buena recomendación de un letrado puede ahorrar mucho dinero y quebraderos de cabeza.
Los abogados pueden ayudar mucho en el día a día de una empresa, como en estos supuestos
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Contar con un abogado en la empresa puede ayudar enormemente en muchos temas del día a día del negocio. Lejos de ser un cuello de botella, como desde algunos frentes a veces se sugiere, un buen abogado puede aportar a la empresa un punto de vista de estrategia y análisis legal que son imprescindibles en algunos supuestos.

Un abogado de empresa no hay que verlo como una figura que sólo asiste a juicios y presta su ayuda en disputas legales, sino como una parte más del negocio, que aporta su grano de arena en muchos frentes, como los que se enumeran a continuación:

Laboral

Un buen abogado de empresa debe ser uno de los pilares sobre los que se apoyen las contrataciones de personas. Por mucho que un empresario crea que sabe, la visión de un buen abogado ayuda que las contrataciones se hagan de acuerdo a la ley vigente, contemplando supuestos legales y estrategias que en el momento inicial del contrato pueden parecer poco importantes, pero que en el largo plazo pueden ser determinantes.

También es imprescindible contar con un abogado en la empresa para plantear de forma adecuada los ceses de trabajadores. Sea por la causa que sea, para finiquitar siempre de forma correcta cualquier contrato laboral y evitar tensiones, disputas internas y pleitos que hagan perder tiempo y dinero al negocio, además de desviar su atención, se necesita un abogado que dirija los procedimientos a seguir y la redacción de los textos necesarios, de acuerdo con la ley vigente y la estrategia que más convenga al negocio.

Además, en el terreno laboral, un abogado de empresa puede ayudar en lo relativo a negociaciones de convenios colectivos y cualquier disputa que surja por una cuestión laboral.

Mercantil

Un abogado de empresa aporta una interesante visión legal y estratégica a cualquier operación que requiera la firma de un contrato. El abogado de empresa ayuda, entre otras cosas, a poner encima de la mesa una metodología de negociación dirigida a la firma de un contrato, a velar que se cumpla la ley por todas las partes y así se recoja en el documento a firmar, así como a que los términos del acuerdo sean justos, sobre todo para la parte que representa.

La participación de un abogado de empresa en el proceso de firma de un contrato hay quien la ve como un sobrecoste pero, a la larga, compensa porque su ayuda para minimizar riesgos acaba por ahorrar dinero al negocio.

Fiscal

Los abogados especializados en asuntos mercantiles y fiscales, son una fuente de ahorro para las empresas que deciden contar con ellos para el asesoramiento legal en materia de gestión de impuestos y tributos. el planteamiento de un buen esquema fiscal de la empresa puede suponer una importante diferencia en la cuenta de resultados, lo cual es necesario, sobre todo, en sectores donde el margen escasea y la competencia es muy alta, obligando a los competidores a hacer malabares para cuadrar las cuentas.

Gestión de propiedad industrial

Un abogado es un perfil necesario para gestionar la propiedad industrial de la empresa. Para conseguir patentes y marcas propiedad de la empresa, hay que hacer una serie de gestiones y trámites legales, que no son sencillas y requieren preparar documentación compleja y un enfoque profesional de cada propuesta.

Además, un abogado puede ayudar a la empresa a velar por el respeto de la propiedad industrial, ayudando a reclamar en aquellos casos donde otras empresas infrinjan las patentes y marcas y asesorando con la mejor estrategia a seguir en cada caso.

Recuperaciones e impagos

Un abogado de empresa es también un pilar importante en los procesos de recuperación y cobro a morosos. El abogado puede ayudar a gestionar los cobros mediante avisos y cartas redactados en base a la legislación vigente, o incluso ir más allá y solicitando el embargo de créditos fiscales. 

El abogado de empresa también puede ayudar en caso contrario, es decir, cuando la empresa tiene problemas para afrontar los pagos, buscando vías para evitar o minimizar los problemas legales y asesorando en procesos de renegociación de deuda.

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Imagen | iStock.com/berean