La deducción de los gastos soportados antes del inicio de la actividad

Pymes | 08/09/2014

¿Podemos deducir fiscalmente los gastos del negocio que se afrontan antes de iniciar la actividad? El criterio se ha ampliado en este aspecto y, siempre que se puedan justificar y relacionar con la actividad, esos gastos se considerarán como fiscalmente deducibles,

La legislación tributaria establece la posibilidad de deducir aquellos gastos relacionados con una actividad empresarial o profesional siempre que éstos sean necesarios para la obtención de ingresos a través de la misma. Este criterio general es fácilmente entendible cuando el negocio está funcionando, pero ¿qué pasa con los gastos soportados antes del inicio de la actividad.

Los gastos inciales

Son muchos los casos en los que hay que afrontar ciertos gastos antes de iniciar la actividad como tal. Si vamos a realizar dicha actividad en un local de negocio podemos necesitar pagar un arrendamiento previo e incluso realizar una reforma del mismo. También puede ser necesario la compra de maquinaria o de otros aprovisionamientos y todo ello antes del alta fiscal que establezca que desde ese momento vamos a empezar a facturar y a cumplir las obligaciones fiscales asociadas.

Lógicamente es fácilmente demostrable, en estos casos, que esos gastos están relacionados con la actividad y son (o serán) necesarios para la obtención de ingresos. Por tanto estas partidas serán deducibles fiscalmente.

Para evitar problemas en este sentido, lo más adecuado es presentar una declaración censal (modelo 036) comunicando un alta previa al inicio de la misma. Con ese alta previa no indicamos a la Agencia Tributaria el inicio de nuestras operaciones pero sí el alta de la actividad.

Criterio ampliado

Más allá del procedimiento general, comentado en el punto anterior, hay que destacar que una resolución de la Dirección General de Tributos abre la puerta a una interpretación más amplia de la deducción de los gastos anteriores al inicio de la actividad.

Teniendo en cuenta diferentes Directivas de la UE y varias sentencias al respecto, cabe deducir que las actividades económicas pueden consistir en varios actos consecutivos y que las actividades preparatorias, como la adquisición de los medios de producción u otras, deben ser imputadas a las actividades económicas.

Los primeros gastos de inversión efectuados para las necesidades de una empresa pueden ser considerados como actividades económicas y la administración fiscal debe tener en cuenta la intención declarada de la empresa de aplicar dichos gastos en la actividad futura, por lo que han de considerarse deducibles.

Teniendo ésto en cuenta, debemos concluir que aunque no exista el alta previa al inicio de la actividad, todos los gastos relacionados con ésta y que se afronten antes del inicio de las operaciones se han de considerar como deducibles.

En BBVA con tu empresa | Los gastos que un autónomo puede deducir en IRPF según la Dirección General de Tributos

Imagen | Governo Jacques