Cómo estudiar a la competencia antes de salir al mercado

Emprendedores | 02/11/2016

Dentro de todo buen estudio de mercado es importante dedicar tiempo y recursos a estudiar a la competencia que, lejos de ser negativa para nuestro negocio, puede ayudarnos a lanzar un producto o servicio de más calidad.
En ocasiones no resulta tan sencillo saber quién es nuestra competencia. Conocer a nuestro público objetivo nos puede ayudar a localizarla
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La competencia es buena, muy buena. De hecho, en algunos casos es incluso necesaria para que nuestra propia empresa crezca y se perfeccione con el tiempo.Con los modelos de negocio y las pymes que todavía están en sus primeras etapas de maduración ocurre lo mismo. Y lo explicaremos con un ejemplo muy futbolero: ¿habrían alcanzado Leo Messi y Cristiano Ronaldo cotas tan altas de calidad sin haberse fijado el uno en el otro? Nunca lo sabremos, pero posiblemente esa rivalidad entre estos dos deportistas les haya empujado a mejorar día a día, a esforzarse por superar a su competidor. En el mundo del emprendimiento ocurre lo mismo.

Debes conocer a quienes ya están en tu sector empresarial, tanto para saber si realmente hay hueco para ti ahí, como para aprender de las lecciones que pueden ofrecer empresas que ya llevan un tiempo funcionando. Veamos cómo se hace.

Cómo hacer un estudio de la competencia

La lógica nos dice que para saber con quienes vamos a compartir mercado, primero debemos identificarlos. Y no es algo tan obvio como pudiera parecer en un primer momento. Dependiendo del sector al que nos vayamos a dedicar, identificar a la competencia puede ser una tarea relativamente sencilla o un proceso laborioso que requiera de semanas. Sea como sea, es importante recordar que podemos dividir a

Competencia directa: apela a nuestro público objetivo de manera directa. Esta competencia oferta los mismos productos o servicios que nosotros, así que deberemos fijarnos muy bien en qué están haciendo ya y cómo podemos mejorarlo nosotros.

Competencia indirecta: de una u otra manera, atraen a nuestro público objetivo y pueden desviar la atención hacia nosotros. Puede, por ejemplo, que ofrezcan una alternativa a nuestro producto o servicio.

Otra clave a la hora de identificar a la competencia es saber el ámbito geográfico en el que nos vamos a mover.Si nuestra empresa busca operar en un mercado local, la prioridad deberían ser los negocios de la zona. Sin embargo, siempre deberías tener en cuenta qué hacen ‘los grandes’ del sector.

Una vez identificados los competidores con los que vamos a compartir mercado debemos tener claro en qué nos vamos a fijar. ¿Qué nos interesa saber de ellos? ¿Qué información nos va a resultar de utilidad para que nuestro negocio sea competitivo? Esta lista puede ser muy larga, pero algunos datos clave son:

  • Localización del negocio o local.
  • Precios de sus productos o servicios.
  • Calidad de sus productos o servicios.
  • Horario.
  • Trato al cliente.
  • Comunicación.
  • Servicio post-venta.
  • Formas de pago.
  • Promociones.
  • Productos o servicios exclusivos.
  • Clientes que ya tienen y clientes que han perdido.

Recopilar algunos de estos datos será tan sencillo como el hacer una visita al local de la competencia; otras informaciones serán algo más complicadas, como saber el tipo de clientela que tienen y las posibles quejas que tenga. Y esto nos lleva a una de las partes fundamentales de un estudio de la competencia: tan importante es saber qué está haciendo bien el negocio de al lado como qué está haciendo mal.

¿Has identificado una deficiencia en el servicio de tu competencia? Hazlo tu fortaleza. Por ejemplo, tal vez el trato al público no sea el más adecuado: haz que tu personal ofrezca un trato exquisito y conviértelo en una de tus señas de identidad. ¿Tu competencia hace una comunicación excelente? Localiza sus aciertos y adáptalos a ti.

En todo este proceso de investigación, internet se ha convertido en una herramienta imprescindible. ¿Cómo gestionan sus redes sociales? ¿Qué plataformas de pago usan? ¿Cuánto tardan en enviar sus productos? ¿Cómo exponen su catálogo? Si conoces la respuesta a estas preguntas y eres capaz de ir un paso más allá, habrás dado un salto de gigante para imponerte a tus ‘rivales’.

Cuándo modificar nuestro plan de negocio

Conocer exactamente qué competidores tenemos y qué ofrecen antes de lanzarnos al mercado, nos puede ahorrar más de un disgusto o que, directamente, nuestro negocio no funcione.Por ejemplo, puede que seamos los mejores peluqueros del país y contemos con enormes profesionales en nuestro equipo, pero tal vez nuestro negocio no arranque porque la zona en la que lo hemos ubicado está, sencillamente, saturada de peluquerías.

Si tras el estudio de la competencia no lo vemos nada claro y no sabemos cómo diferenciarnos de ella o qué hueco vamos a ocupar en el mercado, tal vez haya llegado el momento de replantear el negocio.Y lo explicamos con un último ejemplo: queremos poner una frutería en un barrio que ya tiene varias. Tras el estudio de la competencia nos damos cuenta de que ninguno de estos locales ofrece frutas exóticas. ¿Por qué no enfocar nuestro negocio a este tipo de productos? Puede que no fuera nuestra idea original, pero tras comprobar que no ha espacio para otra frutería ‘normal’ más, hemos encontrado un modelo de negocio diferente que sí podría tener su espacio en el barrio.

En BBVA con tu empresa | Cómo hacer un estudio de mercado 


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