Cómo crear tu propia base de datos de clientes

Comercios | 25/11/2016

Una buena base de datos es uno de los ‘tesoros’ más codiciados por todo tipo de empresas. Tener en un listado bien identificados los perfiles de cientos, miles o decenas de miles de clientes es una ayuda inestimable para cualquier negocio.
Hay muchas maneras de recopilar datos interesantes de nuestros clientes, pero recuerda que toma tiempo y exige dedicación
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En muchas ocasiones te hemos contado algunas de las estrategias más interesantes de marketing para desarrollar en tu pyme o comercio. Y lo cierto es que la mayoría de ellas tienen un componente común: la segmentación por perfil de cliente. Es muy importante identificar perfectamente nuestro público objetivo para poder comunicarnos adecuadamente con él.

Para ello, las bases de datos de clientes se imponen como la herramienta número uno. Conocer a nuestros clientes o potenciales clientes supone una ayuda inestimable y por eso, las bases de datos de usuarios de todo tipo cotizan al alza. ¿Imaginas poder conocer los perfiles de, por ejemplo, las personas que consumen artículos deportivos en tu ciudad? Saber edad, sexo, nivel adquisitivo aproximado, gasto medio, deporte favorito… Las posibilidades de cara a plantear promociones y campañas de marketing para atraerles serían infinitas. ¿Tentado? Te contamos ahora cómo crear tu propia base de datos de clientes.

Paciencia e imaginación

Conseguir una buena base de datos, completa y útil, no es sencillo. De hecho, es una de las tareas que toma más tiempo dentro de la vida de una pyme o comercio. Y esto es así porque recopilar información personal de tus clientes es siempre delicado. Nadie cede tan a la ligera su número de teléfono, apellidos o profesión, por citar algunos campos clave de cualquier base de datos.

Pero sí hay estrategias y técnicas que puedes comenzar a utilizar para ir creando, poco a poco, tu propia base de datos.

Con la tarjeta de fidelización

Una de las formas tradicionales de conseguir información sobre nuestros clientes es la de poner en marcha un sistema de tarjetas de fidelización. Es la clásica tarjeta de cliente que ofrecen en muchos comercios y cuyo uso proporciona, por ejemplo, descuentos o acumulación de puntos para canjear en diferentes productos.

Cuando un cliente se hace socio de nuestro comercio, facilita sus datos personales y referencias de contacto, además de información que nos resultará muy útil para segmentar futuras campañas de marketing.  

A la hora de pasar el formulario para hacer al cliente socio de nuestro comercio, es importante no añadir demasiados campos para no abrumarle. Una vez que tengamos una forma de contactar con él, ya podremos ir ampliando su ficha de cliente poco a poco, incluyendo gasto por producto, tipo de producto, horario de compra, etcétera.

Con el registro como cliente web

Si tienes un e-commerce lo tienes aún más fácil. Cualquier cliente que quiera realizar una compra en tu tienda online deberá registrarse y completar los campos anteriormente citados.

Además, como el registro se hace a través de un soporte electrónico, puedes permitirte introducir más campos o dejar cajas en blanco para que el cliente añada su propia información.

Con sorteos y promociones 

Ya sea en comercios físicos o electrónicos, una de las estrategias que funciona realmente bien es la de organizar un sorteo o promoción. Quienes quieran participar para ganar el premio deberán dejar sus nombres, que deberán ser auténticos si realmente quieren que podamos contactar con ellos si son elegidos ganadores.

Con pregunta en caja

Algunos comercios suelen preguntar a sus clientes en el momento de pagar en caja ciertos datos personales; lo más frecuente es el código postal, un número que nos dará información sobre la zona de residencia de nuestros clientes.

También se pueden preguntar otro tipo de datos, pero es importante ceñirse a una sola cuestión, tanto para no retrasar el cobro como para no importunar al cliente.

Ideas clave antes de empezar a recopilar datos

Si tienes un comercio o pyme y no tienes una base de datos de tus clientes, es el momento de que empieces a hacerla. Pero primero debes tener muy claro de qué campos va a constar. Anteriormente te hemos citado unos cuantos elementos que son imprescindibles para toda buena base de datos, pero hay más. En este punto debes preguntarte: ¿qué necesito saber de mis clientes y qué no? ¿Cómo puedo ofrecerles un mejor producto o servicio? Con esa idea en mente, diseña tu cuestionario y comienza a registrar a tus clientes con alguna de las técnicas que hemos compartido contigo.

Como último apunte, es importante que tengas en cuenta la Ley de Protección de Datos. La información personal de tus clientes es muy sensible y no debe ser compartida, de lo contrario, te puedes exponer a consecuencias legales.

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