Cash management: ¿Pagamos o gestionamos nuestros pagos?

Pymes | 24/06/2014

A la hora de realizar los pagos por los mercancías o servicios recibidos, estaremos condicionados principalmente por nuestra capacidad de pago. Si no hacemos ningún tipo de previsión, no realizamos una gestión eficiente de nuestra tesorería, firmamos cheques o pagares sin saber si vamos a poder pagarlos o no, simplemente pagaremos si podemos y si no podemos pues devolvemos los giros domiciliados, cheques y pagares o cualquier cargo que se asome por la cuenta (prestamos, cuotas hipotecarias, etc.) con las consiguientes consecuencias que pueden ser:

  • Perdida de proveedores críticos para la actividad de la empresa
  • Corte de suministros básicos para la actividad como luz, agua, teléfonos.
  • Mora de créditos y sus costes y consecuencias asociadas.
  • Generación de descubiertos.
  • Disminución del rendimiento de empleados en caso de retrasos en pagos de nominas, o incluso perdida de los empleados más valiosos que cambian de empresa si esta no paga las nominas puntualmente.
  • Embargos de Administraciones públicas.
  • Ejecución de avales y garantías, etc.

 

Y si gestionamos los pagos

Si gestionamos los pagos a nuestros proveedores y acreedores podemos encontrarnos dos escenarios diferentes, que la empresa genere suficiente tesorería para afrontar todos los pagos, o que no disponga de suficiente tesorería para afrontar todos sus compromisos en los plazos establecidos.

  • Si gestionamos los pagos correctamente y realizamos previsiones de tesorería, en el caso de que la empresa no vaya a disponer de tesorería, puede intentar retrasar los pagos o utilizar el periodo de tiempo hasta que se vaya a hacer efectivo el pago para financiar su circulante. Para ello puede realizar operaciones de factoring o de descuento comercial, abrir una cuenta de crédito, negociar un prestamo, vender activos no necesarios para la actividad, etc.
  • En el caso de que la empresa disponga de tesorería suficiente podemos realizar los pagos mediante transferencias, domiciliar los recibos, enviar cheques o pagares, realizar pagos certificados, confirming, etc. Además podemos usar el cash management para optimizar la gestión de nuestros pagos y la tesorería de la empresa.

 

Pagos y cash management

Para la correcta gestión de los pagos podemos utilizar los siguientes principios del cash management:

  • Los pagos tienen que estar en consonancia con los flujos de entrada.
  • Los cobros deben materializarse en el menor plazo posible y los plazos de pago deben dilatarse en el tiempo lo máximo posible (máximo 60 días según la Ley 15/2010, de 5 de julio por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales).
  • La liquidez debe de gestionarse y aplicarse teniendo en cuenta rentabilidad y disponibilidad
  • Hay que tener en cuenta el coste alternativo del dinero en el tiempo, pues no es lo mismo cobrar hoy que mañana y en cantidades importantes el coste del retraso puede ser importante.
  • Es necesario optimizar y gestionar el “float” de las operaciones, ya que desde el momento de vencimiento de las deudas comerciales hasta que el cobro se hace efectivo, pueden darse demoras de dos tipos: comercial y financiera.
  • Se deben de tener muy en cuenta las diferencias en las fechas de valoración de las operaciones ya que de lo contrario pueden generarse intereses por descubierto.

 

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