3 consideraciones previas antes de emprender en cultura

Emprendedores | 21/11/2016

El sector cultural ofrece tantas oportunidades de emprendimiento como retos a quienes se atreven a intentarlo.
Por muy innovadora que sea una idea, si no tienes un plan de negocio tu empresa estará abocada al fracaso
  • Compartir frase en
  • Google+
  • LinkedIn

La industria cultural mueve en España en torno al 3,8 % del PIB y da empleo a casi 500.000 personas. Son datos del Ministerio de Cultura, que cifra en 108.000 las empresas dedicadas al sector cultural y que son, mayoritariamente, pymes. Por lo tanto sí, se puede emprender en cultura y desarrollar un modelo de negocio exitoso, aunque este sector haya sido uno de los que peor lo ha pasado con la crisis económica.

De hecho, con la transformación tecnológica que está modificando prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida, la cultura es uno de los campos en los que más espacio hay para innovar y crear negocios ‘diferentes’. Pero en este sector hay tantas oportunidades como riesgos y es importante tener una serie de consideraciones en mente antes de emprender en cultura. Hagamos un rápido repaso de ellas.

Que la innovación venga con un plan de negocio bajo el brazo

Como decíamos anteriormente, la crisis económica ha afectado especialmente a un sector muy ligado al poder adquisitivo de la sociedad, por lo que los emprendedores culturales se han visto en la necesidad de tirar de creatividad para captar la atención del público. Esto se traduce en que en los últimos años se han promovido incontables proyectos culturales de un altísimo valor creativo e innovador. Lamentablemente, muchos de ellos no tenían forma alguna de monetizar el interés del público.

Ahí reside el primer reto del emprendedor cultural, conseguir la manera de hacer rentable su proyecto. Un buen ejemplo de esta situación la encontramos en la multitud de revistas y publicaciones online que han surgido en los últimos años. Frescas, atrevidas, tecnológicamente arriesgadas… pero sin un plan de negocio claro. Por desgracia, por muchas visitas que tenga una publicación online, si esta no es capaz de traducir esa atención en ventas, estará condenada a desaparecer.

Busca la financiación adecuada

Saber llamar a las puertas adecuadas cuando se busca financiación es una de las premisas básicas que debería abrazar cualquier emprendedor. Y en la industria cultural no es diferente. Por ejemplo, existen Business Angel que están especializados en apoyar económica y estratégicamente a emprendedores culturales. Estos inversores privados conocen bien el sector y pueden tener una idea bastante aproximada del posible éxito de un proyecto empresarial basado en la cultura. De ahí su valor no solo como una fuente de financiación, sino como un recurso para pulir detalles del plan de negocio,

Otro importante pilar económico y formativo para los emprendedores culturales se encuentra en las incubadoras y aceleradoras. Muchas de estas instituciones nacieron al calor de la fiebre startup, pero también han ido dando cobijo con el paso de los años a proyectos culturales que han sabido innovar.  

Una tercera vía de financiación que no debería obviar el emprendedor cultural son las ayudas y subvenciones públicas. Existe todo un paquete de ayudas económicas y formativas para las empresas culturales que nace del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y a las que se puede acceder a través de esta página web.

El emprendimiento de largo recorrido

Siempre es difícil generalizar pero, por lo general, los proyectos empresariales centrados en la cultura tardan tiempo en madurar y alcanzar un punto en el que la inversión comienza a producir beneficios.

Para emprender en cultura hace falta contar con un importante pulmón económico, no porque haya que afrontar grandes inversiones iniciales, sino porque lo normal en este sector es que se tarden varios meses, sino años, en alcanzar un nivel de clientes o usuarios suficiente como para que el proyecto sea económicamente sostenible.

De ahí la importancia de acudir a inversores que conozcan este sector, porque sabrán de antemano que esta situación se puede dar, por lo que tenderán a mostrar más ‘paciencia’ a las espera de un retorno de su inversión.

En BBVA con tu empresa | El gen del emprendimiento en las startups españolas frente a las americanas: ¿solo importa el pelotazo?


ctawf1_post_step1a